Muchos padres que visitan nuestra consulta en Valencia notan que sus hijos tienen los «dientes de arriba muy salidos» o el «mentón hacia atrás». En ortodoncia, esto se conoce como maloclusión de Clase II. Tradicionalmente, corregir esto implicaba aparatos metálicos grandes e incómodos. Pero la tecnología ha cambiado. Hoy es posible realizar un avance mandibular con Spark, combinando ortopedia y alineación dental en un solo paso.
En Clínica Carmen Fontes, utilizamos los alineadores Spark para aprovechar el pico de crecimiento de tu hijo. A continuación, te explicamos cómo logramos corregir su perfil y su mordida sin que nadie lo note.
¿Qué es la Clase II y por qué debemos tratarla a tiempo?
La Clase II o retrognatia mandibular ocurre cuando la mandíbula inferior se encuentra en una posición más retrasada respecto al maxilar superior. Esto no es solo un problema estético. Si no se trata durante el crecimiento, puede derivar en problemas articulares, desgaste dental y dificultades respiratorias (apnea del sueño).
El tratamiento de avance mandibular con Spark está diseñado específicamente para niños y adolescentes en fase de crecimiento. Aprovechamos el desarrollo natural de sus huesos para guiar la mandíbula hacia la posición correcta.

¿Cómo funciona el avance mandibular con Spark?
A diferencia de los aparatos funcionales antiguos (que dificultaban el habla), el sistema Spark integra unas «aletas» de precisión en los propios alineadores transparentes. Estas aletas se sitúan en los molares. Al cerrar la boca, las aletas superiores e inferiores encajan, obligando suavemente a la mandíbula a deslizarse hacia adelante.
Las ventajas de elegir este sistema en nuestra clínica de Valencia son claras:
Avance invisible vs. Aparatos Funcionales Tradicionales
Antiguamente, para adelantar la mandíbula usábamos aparatos grandes de metal o acrílico (como el Herbst o el Twin Block). Aunque efectivos, eran molestos. El avance mandibular con Spark elimina esos inconvenientes gracias a la tecnología digital:
El momento ideal: Aprovechando el «Estirón»
Para que el avance mandibular con Spark sea efectivo, debemos actuar durante el pico de crecimiento puberal. Por eso, recomendamos la primera revisión de ortodoncia a los 6 años, aunque este tratamiento suele aplicarse entre los 11 y 13 años (dependiendo de cada niño).
En nuestra clínica en Valencia realizamos un seguimiento exhaustivo del desarrollo óseo. Así, iniciamos el tratamiento en el momento exacto para obtener el máximo resultado en el menor tiempo posible.
Conclusión
Corregir la mandíbula retrasada ya no es sinónimo de aparatos «trastos». Con el avance mandibular con Spark, mejoramos la salud, la función y la autoestima de tu hijo de manera discreta y eficaz.
Si vives en Valencia y crees que tu hijo podría beneficiarse de este tratamiento, ven a vernos. En Clínica Carmen Fontes, somos expertos en ortodoncia invisible y crecimiento facial.




